15.03.2013 20:15
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DESDE BRUSELAS

"Las Malvinas son nuestras", opinó el papa argentino aunque el primer ministro británico lo rechazó

Las declaraciones que hizo el cardenal Jorge Bergoglio, en 2010 y 2012, antes de convertirse en el papa Francisco prendieron una señal de alarma dentro del entorno del primer ministro británico, David Cameron, quien salió dos años después a rechazar las declaraciones del Sumo Pontífice.

David Cameron
David Cameron

En 2010 y 2012 Bergoglio había fijado su posición respecto al conflicto entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas al analizar que se trataba de un caso de “usurpación” por parte del Reino Unido.
 
Al finalizar el lavado de pies de 12 internos de la Unidad penitenciaria del Hospital neurosiquiatrico Borda, el 1 de abril de 2010, el entonces arzobispo de Buenos Aires dialogó con los periodistas presentes y, en el marco del 28º aniversario de la Guerra de Malvinas, aseguró: “Las Malvinas son nuestras”.
 
Además, ese mismo día, el actual Papa pidió no olvidar a los ex combatientes de Malvinas, a los que se refirió como los que "regaron con sangre el suelo argentino".
 
En esa misma línea, en 2012, durante una misa en conmemoración a los 30 años del conflicto bélico de 1982, el entonces arzobispo porteño manifestó: "Venimos a rezar por aquellos que han caído, hijos de la Patria que salieron a defender a su madre, la Patria, a reclamar lo que es suyo de la Patria y les fue usurpado".
 
La clara posición a favor de la postura Argentina en el conflicto por la soberanía sobre las Islas Malvinas fue recordada por editoriales de diarios ingleses como el The Sun y The Times, lo que provocó la reacción de Cameron, quien dijo que el resultado del referendo que realizaron días atrás los kelpers mostró que “la fumata blanca sobre las islas fue muy clara”.
 
El líder conservador expresó que “respetuosamente” no está de acuerdo con esa afirmación, al hablar durante una conferencia de prensa en Bruselas, donde asiste a una reunión de líderes de la Unión Europea (UE).
 
“Hubo un referendo extraordinariamente claro, un mensaje para todos en el mundo que los habitantes de las islas eligieron el futuro que quieren”, agregó.
 
El primer ministro británico insistió que el plebiscito que se realizó el domingo y lunes último en las Islas “debe ser respetado por todos”, aunque no logró el efecto que Londres hubiese deseado de revertir la posición de Estados Unidos, que sigue reconociendo la existencia de un conflicto de soberanía.
 
Tampoco cambió la postura de la propia UE, que esta semana minimizó la consulta señalando que fue “una cuestión interna” del Reino Unido.
 
Por su parte, al saludar la elección de Bergoglio como flamante Sumo Pontífice, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner manifestó, sin referirse explícitamente al conflicto por Malvinas, su deseo de que el nuevo Papa lleve un mensaje “a las grandes potencias” y colabore en un “diálogo de civilización” y en la resolución de los conflictos “por la vía diplomática”.