26/02/2013 ESTRENO

"Pstumos" tiene su mayor atractivo en un elenco pretrito

El director José María Muscari estrenó "Póstumos", subtitulada como "Un show filosófico sobre la vida y la muerte", con un elenco de viejas figuras, aunque algo falla en lo que se ve en el teatro Regio.

Por Hctor Puyo

No es la primera vez que Muscari reúne viejas figuras del espectáculo, algunas casi olvidadas, como lo hizo en 2009 con "Escoria" para ofrecer una seguidilla de confesiones que se transforman en un "reality show" donde los intérpretes confían al público alguna inquietud o confesión.

En este caso el elenco de edad provecta está integrado por Max Berliner (93 años), Hilda Bernard (92), Nelly Prince (86), Edda Díaz (71), Gogó Rojo (70), Erika Wallner (67), Tito Mendoza y Ricardo Bauleo (66), Luisa Albinoni (62) y Pablo Rinaldi (57).

Fuera del último, que actúa como ayudante de escena, cada cual tiene su momento de lucimiento personal -Prince con un tango "a capella", Mendoza con un sketch que remeda a un gay, Díaz con su conocida gallina- y lo cierto es que en algunos casos se disfruta.

Según el programa de mano, Muscari comenzó a barruntar sobre la muerte a partir del fallecimiento de su padre -cuya humildad nunca le permitió tener casa propia, dice- y necesitó desacralizarla, quitarle lo fúnebre y lo escatológico para adherirse a esos supuestos que la postulan como "un tránsito".

Así ubica a sus actores-personajes en una escenografía impersonal, blanquísima, donde antes se proyectó ininterrumpidamente un video con una puesta de sol, y aunque al principio hay algo de confusión tarde o temprano se acuerda con que el lugar es una suerte de "limbo", un pasaje hacia otro sitio.

El director no partió de un texto propio sino de entrevistas con los intérpretes, individuos de amplia popularidad televisiva en el pasado -Nelly Prince fue pionera en el viejo Canal 7- y con extensiones a la radio -como la exquisita Hilda Bernard-, la revista porteña -como Gogó Rojo-, el teatro idish y ahora la publicidad -como Max Berliner-.

En un aparte, Muscari dedica "emocionadamente (el espectáculo) a mi actriz pendiente, Ethel Rojo", fallecida en junio de 2012, y allí está su hermana Gogó, sobreviviente de un cáncer que anunció ella misma en "Escoria", para narrar lo que es para sí la ausencia de la estrella.

También Erika Wallner evoca tiernamente a su marido, el actor Carlos Estrada, antes de comenzar con un intempestivo "Ave Maria", e Hilda Bernard confiesa que en el Más Allá le gustaría encontrarse con los dos hombres que amó en su vida, aunque no dijo si juntos o separados.

Por su parte, Ricardo Bauleo lamenta no tener ya éxito con mujeres treintañeras mientras luce un vestuario absolutamente disparatado -las ropas son responsabilidad de la notoria Renata Schussheim- y Max Berliner reclama amor, aunque sea sin sexo, mientras trata de encaramarse al escote de Luisa Albinoni.

Suena un poco enfático el subtítulo de "show filosófico" que ostenta el espectáculo -un show apolítico donde ni siquiera aparece Dios como agonista-, ya que ningún concepto chirría ni se presta a la controversia.

El grupo llega, sin duda, a conformar a la platea, que recibe a cada uno con aplausos y los aplaude a telón abierto varias veces, pero el problema está en la falta de fluidez de lo que se ve, con un resultado cercano a la estudiantina añosa.

Tal vez en un escenario más chico y una sala menos amplia -las últimas filas distan unos 20 metros del proscenio- lo que Muscari ideó podría tener mayor efectividad, así como los baches serían menos notorios si hubiera algo más de improvisación.

"Póstumos" se ofrece en el Teatro Regio, Córdoba 6056, de jueves a sábados a las 20.30 y domingos a las 19.30.