03/02/2013 BICENTENARIO

Slo la tradicin oral sostiene a Bermdez como hroe de San Lorenzo

El capitán Justo Germán Bermúdez, fue a quien San Martín le confió el mando de una de las tropas con las que derrotó a los realistas en San Lorenzo.

Por Hugo Lucero

 Los relatos de la célebre batalla, de la que hoy se cumplen 200 años, exaltan al sargento correntino Juan Bautista Cabral como salvador del general José de San Martín, caído con su caballo en el combate, y a su colega santafesino Juan Bautista Baigorria, que lo ayudó en esa tarea.

En el fragor del combate mientras San Martín estaba caído debajo del caballo y Cabral y Baigorria lo ayudaban, Bermúdez tomó el mando y se puso al frente de batalla

 Pero la tradición oral mantiene vigente la acción heroica de otro granadero, que la historia parece mezquinar cuando describe pormenores del combate, pues no resalta la valentía y patriotismo de Bermúdez con el mismo énfasis que pone en Cabral y Baigorria.

Los frailes del Convento San Carlos "posibilitaron que esa tradición oral se conozca, de boca en boca", destacó en diálogo con Télam la historiadora, presidenta de la Asociación Sanmartiniana, de esa localidad homónina del sur de Santa Fe.

"Bermúdez es el granadero a quien San Martín le confía una de las dos alas en las que había dividido su tropa. El general le ordena que cuando lleguen al medio del campo de batalla inicien el ataque; pero a Bermúdez se le hizo más larga la vuelta y no llegó a enfrentarse en el mismo momento que su jefe", explicó.

En el fragor del combate y al ver a San Martín caído debajo del caballo, detalló, "las tropas empiezan a dispersarse al no encontrar a quién seguir. Ahí Bermúdez toma el mando y se pone al frente del ataque, mientras Cabral y Baigorria ayudaban al Libertador".

Durante esa toma del mando Bermúdez "fue gravemente herido en una pierna" y según la tradición oral, de boca de los franciscanos, aún así "se sentía culpable de no haber podido cumplir" la orden de atacar al mismo tiempo que San Martín a los realistas.

Gaitán de Cucit dijo que Bermúdez perdió una de sus piernas y murió catorce días después del combate de San Lorenzo.

Bermúdez "estuvo alojado en uno de los dormitorios de los sacerdotes del Convento y no fue llevado a Buenos Aires, junto con otros heridos" por su grave estado, relató.

"Yo rescato la figura de este hombre y la relevancia de su acción heroica, tanto o más que la de Cabral y Baigorria. Por ahí la historia no lo ubica en el lugar que merece. No es poca cosa reagrupar la tropa y salir a enfrentar al enemigo con su jefe tendido en el piso", afirmó la historiadora.

Los granaderos "no tenían experiencia ni formación militar y era su primer combate: sólo eran jóvenes y heroicos", dijo, por lo que cobra mayor relevancia la acción de Bermúdez "al asumir la jefatura de la tropa en un momento crucial de la batalla".

Proyectiles de cañón, balas extraídas de los cuerpos de los granaderos, empuñaduras de sable, botones, hebillas de uniformes y otros elementos capturados por las tropas de San Martín en el combate de San Lorenzo hoy se exhiben en el Museo del Convento de San Carlos.

Los cuerpos de 16 granaderos muertos en esa batalla fueron inicialmente sepultados en una fosa común en terrenos del convento, pero luego los franciscanos construyeron un cementerio y trasladaron los restos. Hoy, cada uno está identificado con una placa que recuerda sus nombres.

"Acá están sepultados 16 soldados, pero ahora en un libro de reciente aparición, `Los soldados de San Martín en San Lorenzo`, hay todo un trabajo genealógico de unos 40 granaderos sobrevivientes de aquel histórico combate", dijo.

La experta sanmartiniana apuntó que "hay gente que no aparece mencionada pero participó del combate, como Félix Bogado, uno de los siete granaderos que hizo toda la campaña emancipadora" junto al Libertador.

El historiador rosarino Plácido Grela dijo del capitán Bermúdez: "Puso su espada al servicio de una causa: la de la patria. Sirvió un alto ideal: la emancipación americana. Su lucha, al igual que la de todos los valientes soldados y civiles que sirvieron las doctrinas democráticas de Mayo, es digna de ejemplo permanente".