11/01/2013 Tricentenario

RAE reconoce injusticia por tarda incorporacin de mujeres

La Real Academia Española (RAE) reconoció, en el marco de su tricentenario, "la injusticia" que significó la incorporación tardía de estudiosas de la lengua y literatas a la institución, en tanto declaró que se hará lo necesario para que su presencia en esa entidad sea "cada vez más significativa".

"Estoy completamente seguro de que habrá más mujeres en la Academia, porque es lo natural, lo normal y porque en el mundo de la creación literaria y de otras disciplinas hay muchísimas (creadoras) que tendrían su sitio aquí", dijo Darío Villanueva a la agencia EFE, al hablar sobre los 300 años de la RAE que se festejarán entre septiembre de este año y octubre del próximo.
 
Discurso de ingreso de Ins Fernndez Ordez en la RAE.

Las celebraciones incluyen la publicación de una nueva edición del Diccionario RAE y reedición de su historia, donde Alonso Zamora Vicente da cuenta de una de las demandas sociales menos atendidas por la corporación: la admisión de mujeres.
 
María Isidra de Guzmán y de la Cerda
Mara Isidra de Guzmn y de la Cerda
"El diagnóstico de lo que pasó es obvio y tiene nombres concretos y episodios poco airosos", señaló Villanueva, secretario de la RAE.
 
Aparte del caso excepcional de María Isidra de Guzmán, admitida como académica honoraria en 1784, el primer intento serio lo protagonizó a mediados del siglo XIX la cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, "la primera escritora que se presentó ella misma para ser académica".
 
Aunque muy respetada en círculos literarios, su "comedida y respetuosa" petición —"alejada de la presunción y falsa modestia de muchas gentes de letras"— fue denegada por los académicos que reflejaban fielmente su tiempo y no  aprobaban que una mujer ocupara espacios de decisión, reflexión y pensamiento.
 
"Esto provocó una reacción totalmente injusta, que sentó la base de una norma no escrita: en la REA no había plazas para mujeres, una ley que recayó en 1912 sobre Emilia Pardo Bazán, conocida y celada por su mal genio y su vínculo sentimental con Pérez Galdós y Lázaro Galdiano, a quien le respondieron sic: «No hay sitio para señoras»", repasó Villanueva.
 
Cármen Conde
Crmen Conde
Más tarde, el ingreso de Blanca de los Ríos fue sometido a votación sin éxito; la admirada María Moliner por su Diccionario de uso español perdió ante Emilio Alarcos en 1972; y Carmen Conde finalmente ingresó sin problemas a fines de los 70; seguida por Elena Quiroga en los 80; Ana María Matute en los 90; y por la historiadora Carmen Iglesias y la científica Margarita Salas en la nueva centuria.
 
Si bien "las cosas cambiaron sensiblemente en los últimos años, la proporción entre ambos sexos sigue siendo desigual", aseguró Villanueva con seis plazas femeninas sobre un total de 46.
 
El listado actual se completa con la novelista Soledad Puértolas y la filóloga Inés Fernández Ordóñez, mientras que en los próximos meses leerá su discurso de ingreso la escritora Carmen Riera. 

Soledad Purtolas ingresa en la RAE de la mano de los secundarios del Quijote