08/01/2013 LITERATURA

Se reedita el libro donde el escritor cuenta analisis con Lacan

En Una temporada con Lacan, el escritor francés Pierre Rey relata -en un orden más lógico que cronológico- los avatares de sus casi diez años como analizante de Jacques Lacan, a cuyo consultorio llegó desorientado y harto de su vida mundana.

Por Pablo E. Chacn

 El libro, publicado por las ediciones Letra Viva, conoció una primera edición en Seix Barral a principios de los 90. Entonces, el escritor vivía y tenía amigos en el mundo del psicoanálisis, donde nunca ejerció, aunque podía hacerlo.

Rey nació en 1930 y falleció en 2006; dramaturgo y novelista, fue redactor jefe de la revista Marie Claire; noctámbulo y jugador,
de proverbial éxito con las mujeres, en su libro cuenta que todo eso no alcanzaba y que un amigo psicoanalista le nombró por primera vez a Lacan.

El escritor no podía escribir. El periodista se mantenía, harto de su contexto y de sus escapatorias a los sótanos donde todas las noches se endeudaba un poco más.

"Yo me ahogaba para que alguien me sacara del jardín de infantes, me enfermaba para evitar la escuela pública (...) Lo mismo pasaba con el amor", escribe.

"Para quitarme la culpa, la ruptura nunca debía parecer proveniente de mí, mientras que por mis dichos o mi actitud, la
había vuelto inevitable (...)"

 "Mi vida profesional no era la excepción a esa sonriente furia de dañar (...) Sentía un terror morboso por las posiciones ganadas. Todo lo que involucraba un futuro me arruinaba el presente. Esta vez, resulté arruinado. Perdí mi trabajo. Rompí con los míos, me ocupé de evitar amigos y relaciones, y me aparté de los lugares que había frecuentado".

El "ganador" se había convertido en "perdedor". Al periodista estelar lo iban a embargar. Decidió llamar por teléfono, primero a
uno, después a otro, finalmente, a Lacan.

 A las 18 llamó.

"Escúcheme, ¿puede tomarme o no?

No corte, el doctor Lacan quiere hablarle (...)

Inmediatamente después, la voz monocorde, morosa, que redoblaba la vocal de cada sílaba...

¿Sí?

Querría verlo.

Enfrenté un largo silencio.

¿Por qué? -dijo Lacan.

 Al final, me oí decir:

No le encuentro la vuelta".

Fueron diez años, casi todos los días, a un costo alto para un hombre sin dinero que se vio obligado a redactar folletos, propagandas, libros por encargo, entrevistas obligadas, sólo para pagar su análisis.

Libre de su antiguo círculo, Pierre Rey pudo volver a sentarse frente a una máquina de escribir y firmar un contrato sin tener una sola página escrita hasta días antes de entregar el original comprometido. Lo terminó.

El escritor, el amigo de Dalí y de Jacqueline Bisset, escribió, casi sin parar, El griego, Out, La sombra del
paraíso
, Liuba, ninguna novela excepcional pero todas de éxito comercial.

"Cuando llega a su término, el análisis confronta a cada cual con su deseo: precisamente por estar develado, uno sabrá que su desenlace fue feliz".

 Entraba al consultorio de Lacan cuando quería, nunca se involucró en las querellas internas, se hizo amigo del analista brasileño Jorge Forbes, que interpretó sus tres últimos sueños antes de que el cáncer lo liquidara. Su obra maestra es este libro.

"Cuando llega a su término, el análisis confronta a cada cual con su deseo: precisamente por estar develado, uno sabrá que su desenlace fue feliz".

"`Feliz` no quiere decir en medida alguna el advenimiento de un nirvana en que de pronto se allanarían las dificultades de la vida (...) Al contrario. Una vez descubierto, el deseo puede causar estragos".

"A los 20, cuando todavía no se ha construido nada, nadie intenta destruir nada. A los 40, su vida ya está `hecha`, cargado de familia, abrumado por las trampas del éxito y esclavo de los mil y un esclavos de su empresa".

De allí surge esa paradoja del análisis: libera y condena; resucita y mata. Ese es el precio que se paga en nombre de lo que sólo por convención llamamos "libertad". 

Jacques Lacan. Grandes pensadores del siglo XX
etiquetas