06/01/2013 SIRIA

Bashar Al Assad propuso un plan de paz, pero se niega a negociar con los rebeldes

El presidente sirio aseguró en su primer discurso desde junio de 2005, que su misión es "defender a Siria de sus enemigos", también propuso un plan de paz para poner fin al prolongado conflicto que en 22 meses costó la vida a más de 60 mil personas.

Enfundado en un traje negro, con la mirada seria, Al Assad explicó su plan de tres fases que exige en primer lugar, el cese el suministro de armas y el apoyo financiero internacional a los insurrectos, tras lo cual el Ejército sirio detendrá sus operaciones, para permitir el regreso de los desplazados.

Una vez alcanzado un mecanismo para aplicar el cese de la violencia, se convocará una conferencia global que abrirá la segunda fase de la hoja de ruta, que incluye un diálogo nacional, la elaboración de una nueva Constitución y la formación de un "amplio Gobierno de consenso", informó la agencia de noticias EFE.

Ese nuevo Ejecutivo prepararía las elecciones parlamentarias, que darán paso a la tercera fase, en la que se concederá una amnistía general y comenzará a rehabilitarse la infraestructura dañada en el país.

Las autoridades cortaron el acceso a la red internet en todo el país durante el discurso, realizado en el teatro de la Opera de Damasco, denunciaron los grupos opositores.

En repetidas oportunidades durante sus discurso, el líder sirio hizo hincapié en que de esta "reconciliación", estará excluida de modo inapelable la "marioneta terrorista" que creó "Occidente", en alusión a los rebeles armados que hace 22 meses combaten para derrocarlo, en un conflicto que costó la vida a 60.000 personas, según la ONU.

Al Assad, cuyo poder parece diluirse en la medida en que transcurre el conflicto, lamentó asimismo que en Siria ya no haya alegría ni luz desde que los "terroristas" comenzaron a atacar el país y aseguró que su misión es "defender a Siria de sus enemigos".

El líder sirio se dirigió a una multitud de seguidores que interrumpieron repetidas veces sus palabras con aplausos, vítores y consignas en las que incluso se comprometían a sacrificar su vida por el mandatario.

"Con nuestra sangre y alma nos sacrificaremos por ti, Bashar", coreaban los asistentes a su discurso, celebrado en el palacio de la opera, en la capital Damasco, informó la agencia de noticias Europa Press.

También agradeció a China, Rusia e Irán por mantenerse firmes y "luchar contra la injerencia" de los países occidentales y árabes que, a según destacó participan en el "complot internacional" contra Siria.

Poco después del discurso de Al Assad, la oposición salió monolíticamente a rechazar sus palabras, además de descartar de plano cualquier tipo de diálogo en el gobierno.

El jefe de Estado Mayor del opositor Ejército Libre Sirio, Salim Idris, aseguró que los rebeldes "no aceptarán dialogar" con Al Assad, y enfatizó que los rebeldes "no son un juguete en manos de países extranjeros".

El jefe del Estado Mayor, añadió que los insurgentes "están convencidos de que Al Assad acabará en sus manos", según informó la agencia de noticias EFE.

Paralelamente, el portavoz de la Coalición Nacional Siria, Walid Bunni, aseguró que Al Assad sólo desea ganar tiempo, con miras a la reunión que mantendrán Estados Unidos y Rusia con el mediador de la ONU y la Liga Árabe para el conflicto, Lajdar Brahimi.

La reacción internacional no se hizo esperar y poco despues del discurso de Al Assad, el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, tildó de "hipócritas" sus palabras.

Hague reaccionó al mensaje enviado por el dirigente sirio a través de su cuenta de Twitter, donde calificó el contenido de esa comparecencia de "más allá de hipócrita", además de considerar que ese mensaje está lleno de "promesas vacías" que "no engañarán a nadie".

En línea similar, el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, exigió hoy nuevamente la renuncia del mandatario sirio y dijo que "n vez de utilizar de nuevo su tono marcial debería dejar el camino libre a un gobierno de transición y un nuevo comienzo político en Siria".

Wsterwelle lamentó además que el discurso de Asad no haya supuesto aportación alguna a la solución del conflicto en Siria, por carecer de una nueva postura.

"Le reclamo que no sólo declare una vaga disposición a un alto el fuego, sino que suspenda de una vez la violencia de sus propias tropas", señaló finalmente el ministro germano de Exteriores.