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Sociedad

03.11.2012 20:16

La "Marcha de las Putas" dijo "No a los abusos sexuales"

Con un festival y talleres de debate en Plaza de Mayo, activistas locales invitaron a dejar de lado estereotipos sexistas y coordinaron una "Marcha de las Putas" en la Ciudad con otras ciudades del país, para alertar sobre abusos sexuales y criminalización de las víctimas.

La "Marcha de las Putas" dijo "No a los abusos sexuales"

La jornada se inició a las 13 con una exposición de fotos de la marcha anterior, para dar lugar a espacios de intercambio sobre respeto íntimo y social, educación no sexista y violencia mediática, mientras desde el escenario sonaban las bandas que acompañaron el encuentro durante todo el día.

A partir de las 19 comenzó la marcha desde la Plaza de Mayo hasta el Obelisco porteño, mientras se repetían manifestaciones similares en Córdoba, San Juan y Mar del Plata.

La "Marcha de las putas" o "Slut Walk" es una iniciativa surgida en abril del año pasado en Canadá como respuesta a los dichos del policía Michael Sanguinetti, quien durante una disertación ante universitarios en Osgoode dijo que las mujeres "dejen de vestirse como putas si no quieren ser violadas".

En cuestión de meses la Marcha dio la vuelta al mundo y personas de más de 40 ciudades se unieron a la causa y la adaptaron a la problemática local "con un claro mensaje en común: es hora de dejar de justificar los abusos", dijo a Télam Verónica Lemi, una de las organizadoras locales del movimiento.

"En lugar de decirle a las mujeres cómo deben vestirse o cómo deben comportarse, digamos a los abusadores que no abusen", agregó.

En agosto de 2011 se hizo la primera Marcha de las Putas en Buenos Aires, que este año agregó actividades previas "ya que con marchar solamente, no alcanza; hay que concientizar, necesitabamos estos espacios de reflexión y debate para llevar las consignas a la realidad cotidiana", explicó la dirigente.

Las consignas de esta edición se basaron en reclamar que la sociedad "deje de justificar, tolerar o minimizar los abusos sexuales, y que deje de culpabilizar a las víctimas".

También para promover que quienes son sobrevivientes de violencia sexual "puedan hablar de lo que les sucedió sin ser juzgados y reciban ayuda para sanar el daño", aclaró Lemi.

La Marcha "quiere resignificar la palabra puta, para quitarle el poder violento y que ya no pueda ser usada para dañar, en provecho de la construcción de una sociedad donde respetemos a todas las personas, sin distinción de géneros, orientación sexual o estilo de vida".

Lemi resaltó que, tanto en la organización de la Marcha, como en la participación en las calles, "hay varones comprometidos, que no se sienten identificados con el rol hegemónico masculino y por eso están acá, marchando junto a nosotras".