• RSS
  • Youtube
  • Twitter
  • Facebook
Seguinos
 
27 de Septiembre - 15:50hs
Este jueves

Juan Minujín estrena “Vaquero”, la comedia negra que dirige y protagoniza

Paulo Pécora
El actor Juan Minujín estrenará este jueves “Vaquero”, su ópera prima como cineasta, una atractiva comedia negra que protagoniza junto a Leonardo Sbaraglia y Pilar Gamboa y en la que describe la interioridad de un actor neurótico y resentido con el medio artístico y sus colegas.
Minujín mostró por primera vez su película a principios de año, en la función inaugural de la 13ra. edición del Bafici, y ya en ese momento dio muestras de su capacidad como director, un talento que había demostrado con "Guacho", un cortometraje con el que participó del Festival de Berlín y en el que anticipaba este filme.

En una entrevista telefónica con Télam desde Suiza, donde competía con “Vaquero” en el Festival de Cine Internacional de Zurich, Minujín señaló que “ese cortometraje fue un poco el origen y la semilla de esta película, porque tenía ganas de hacer algo más largo y narrativo, ya que el corto era un poco más experimental”.

“Vaquero es una comedia negra y tiene mucho más humor que el corto, porque uno puede reírse de los padecimientos del personaje. Me interesaba explorar la interioridad de un personaje un poco torturado, recorrer los pensamientos íntimos y privados que no le contaría ni expondría a nadie”, afirmó Minujín.

La película describe con crudeza un momento patético y miserable en la vida de Julián Lamar, un actor mediocre, resentido y solitario, que envidia a sus compañeros de trabajo, reniega del medio, no puede relacionarse con los demás y, repentinamente, se pierde en pensamientos y diálogos internos sobre masturbación y pornografía.

A pesar de no tratarse de un personaje autobiográfico, el actor admitió que “alguna vez me sentí así un poco de manera parecida, pero nunca en un punto tan extremo. Creo conocer bien los pensamientos del personaje, pero no a ese nivel, porque se trata de un hombre que no puede tender ningún vínculo afectivo con nadie, ni con su familia ni con mujeres ni con su trabajo”.

Junto a Sbaraglia, Gamboa, Esmeralda Mitre y Julieta Vallina, Minujín construye un relato atrapante, lleno de vaivenes y desvíos inesperados, que describe los conflictos psicológicos de un actor que está permanente alterado, aunque no lo explicite ni lo demuestre, ya que todo se trata de un proceso interno que poco a poco lo pone al borde de la locura.

“La sensación que tenía era que en su cabeza, Lamar tenía un Doctor Jekill y un Mister Hyde. Es un tipo social amable, pero cuando está solo se le despierta ese monstruo que tiene en la mente y lo tortura con todos esos pensamientos. Quería abrir un canal de conciencia para que fluyera todo y ver qué pasaba con eso”, afirmó.

Para el actor y director, “se trata del reflejo de algo que es muy real en seres humanos un poco neuróticos. Al personaje lo situé como un actor de teatro y cine porque es lo que yo más conozco, y me parecía más fluido escribir sobre algo cercano a mí. Pero el germen es lo que le pasaría a cualquier persona neurótica, aunque llevado al extremo”.

“Lamar es un personaje que quiere estar a donde no esté. Siente mucha envidia de sus colegas, pero no es un perdedor melancólico, sino un personaje más peligroso y ambiguo. Tiene una neurosis que lo podría llevar a lugares más peligrosos. Pero tampoco está muy lejos de lo que mucha gente piensa cuando al de al lado le va genial”, opinó.

En relación a su doble papel de director y protagonista, Minujín recordó que “no fue muy difícil porque lo había preparado mucho durante los dos años que escribimos el guión con mi hermano Facundo Agrelo. Conocía mucho al personaje, me sentía seguro de lo que estaba haciendo y, además, tuve dos muy buenas coach durante el rodaje”.

Minujín reveló que le daba “más miedo dirigir que actuar. Me sentí muy cómodo dirigiendo y creo que eso se debe un poco a que estaba con gente amiga y muy comprometida con el proyecto. Me resultó fluido y natural pasar a la dirección y viceversa”, añadió el actor, que también trabajó junto a Guillermo Arengo, Daniel
Fanego, Esteban Lamothe, Sergio Pángaro y Alberto Suares.

En relación a la elección de la comedia como género, Minujín sostuvo que “la idea era poder reírnos un poco de los padecimientos del personaje, un actor que se toma todo demasiado en serio y que cree sinceramente que puede triunfar en Hollywood y convertirse en un cowboy. Nos parecía divertido meternos en eso”.

“Un poco tiene el humor que venía trabajando en las obras que hacía con el grupo El Descueve y también en `Sucio`, un humor oscuro pero gracioso, no es una comedia blanca, sino que uno se ríe de un personaje más oscuro y complicado. Ese es el código de comedia en el cual me siento cómodo”, agregó.