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31 de Enero - 16:06hs

Ciudad de Buenos Aires: memorias del derrumbe (Parte II)

Las comparaciones del derrumbe parcial del edificio de Bartolomé Mitre 1232, en la ciudad Autónoma, con lo ocurrido en Río de Janeiro el 25 de enero último son inevitables: la dimensión del daño causado en la urbe carioca por el desplome de tres edificios y la cantidad de víctimas provocadas pueden dejar en un cono de sombras u olvido periodístico a lo ocurrido en la ciudad de Buenos Aires.
Ambos derrumbes parecerían tener en común un origen similar: obras de terceros mal hechas. Las diferencias, en principio, es que las que provocaron la tragedia en Río no habrían sido comunicadas previamente a las autoridades competentes, mientras que los trabajos que produjeron el desplome parcial del edificio en la ciudad Autónoma, formarían parte del trámite habitual por el que se gestiona ante el gobierno porteño la autorización de obras.

Otra diferencia entre ambos hechos desgraciados, podría encontrarse en las declaraciones que el pasado 7 de noviembre hizo en la Legislatura porteña el diputado Juan Cabandié (FPV): durante la gestión del ingeniero civil Mauricio Macri, declaró el legislador, se llevan registrados 20 derrumbes, con 9 víctimas mortales y una cifra indeterminada de heridos y damnificados.

Télam Investiga reconstruye a través de testimonios, qué ocurrió y en qué situación se encuentran los damnificados de Bartolomé Mitre 1232 (ver video).

Demolición veloz

El pasado 5 de noviembre, cuando el reloj ya casi marcaba las 8 de la noche, un estruendo sacudió el barrio de San Nicolás en pleno centro de Buenos Aires. Se había desplomado el cuerpo posterior de un añoso edificio, a consecuencia de grietas producidas por la acción, en un terreno lindero, de una retroexcavadora. La máquina se estaba utilizando para preparar el suelo con destino a un nuevo proyecto inmobiliario.

No habían transcurrido ni 24 horas desde el derrumbe de Bartolomé Mitre 1232, cuando el gobierno de la Ciudad Autónoma dispuso que entrara en escena una poderosa pluma de demolición para que abatiera la parte del edificio que había quedado en pie, sin constatar antes que no quedaran damnificados en el lugar. Poco más tarde, entre los escombros, apareció el cuerpo de Isidoro Madueña, ocupante del departamento 3º B.

Los reclamos de los habitantes y vecinos de ése y otros edificios colapsados en la ciudad de Buenos Aires recorren el suelo yermo de la indiferencia o navegan las aguas dudosas de la manipulación: “Como suele ocurrir… trataron de encubrir su propio error con más errores”, declara Hugo Roberto Mansueti, vecino damnificado del edificio lindero de Libertad 94, refiriéndose a la actuación de las autoridades comunales.

Pedro Ángel Garro, damnificado, propietario del 7º B de Mitre 1232, en su testimonio, recuerda: “acá estuvo el ingeniero Macri que dijeron que a lo mejor hablaba con nosotros; no habló. Preguntamos por el ministro Rodríguez Larreta: dicen `sí, está por acá´, pero lo escondían”
Son treinta y dos los departamentos directamente afectados por el derrumbe ocurrido el 5 de noviembre último y aún se ignora la magnitud del daño provocado en las unidades linderas y vecinas. En el foso de los escombros, un foso común, quedaron sepultados años de trabajos y registros de vida, más el cuerpo exánime de Isidoro Ludueña. Se desconoce si esa víctima tuvo, o no, alguna posibilidad de sobrevivencia.