El inspector Félix Alejandro Alais fue el nexo entre su cuñado, Suárez Mason, y el entonces jefe de la policía federal, Alberto Villar. Suárez Mason se desempeñaba entonces como Jefe II de la inteligencia militar.
Otro integrante de la triple A, el oficial Juan Carlos Falcón, alías "Kung Fu" ,habría servido de nexo entre Villar y el FBI.
Según Peregrino Fernández el asesinato de Ortega Peña fue cometido por los inspectores Jorge Veyra y Gustavo Eklund, que eran los mejores tiradores con armas largas que tenía el “Grupo Villar”. Uno de los equipos de apoyo de ese asesinato habría estado integrado por Alais, Muñoz, y Farías. Otro, por Famá, Bonifacio y el comisario Ramón Morales, jefe de la custodia de López Rega.
Télam Investiga recuperó el papel cumplido por Alais en la llamada "Masacre de Catriel".
Fue Alais quien difundió la falsa versión de la muerte en "un enfrentamiento" de cuatro prisioneros "desaparecidos" y fusilados en una casa abandonada de la calle Catriel de Bahía Blanca en la noche del 4 de septiembre de 1976.
En "La masacre de Catriel", fue muerto Juan Francisco Fornasari, quien había sido compañero de militancia de Néstor Kirchner en la Federación Universitaria por la Revolución (FURN) de La Plata; secretario del rector de la universidad de la capital boanerense y fundador de la Radio Eva Perón, hoy Radio Universidad de La Plata.
Alais se instaló en Bahía Blanca antes del golpe de marzo de 1976, cuando el jefe del Quinto Cuerpo de Ejército era su cuñado Suárez Mason y el interventor en la UNS era el fascisa rumano Remus Tetu, cuya custodia, proporcionada por el sindicalista Rodolfo Ponce, estaba acusada de integrar la Triple A.
Por entonces, acreditó la justicia, Suárez Mason premiaba a los civiles que colaboraban con él otorgándoles diplomas con su firma en nombre de la Liga Anticomunista Argentina, capítulo local de la Liga Anticomunista Mundial (LAM), más conocida como World Anti-Communist League (WACL).
Fundada en 1966 en Taipei por el líder anticomunista chino Chiang Kai-Shek y "el reverendo" Sun Myung Moon, el jefe regional de la LAM era el dictador de Bolivia, genera Hugo Banzer, amigo personal del comisario Villar.
Tras el golpe, Suárez Mason le dejó su lugar al general Acdel Vilas, a cuyas órdenes Félix Alais actuó en el "Operativo Independencia" que en 1975 reprimió en la provincia de Tucumán el foco guerrillero instaurado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Aunque el Operativo Independencia se hizo durante un gobierno constitucional y de que la ley obligaba a poner los detenidos a disposición de los jueces en 48 horas, el propio Vilas se jactó por escrito de haber decidido violar la ley.
Expresó haber decidido "prescindir de la justicia, no sin declarar una guerra a muerte a abogados y jueces complacientes o cómplices de la subversión', pues 'yo no tenía porqué apegarme al dictamen de unos cuantos togados...'".
Acdel Vilas aceptó que por "La Escuelita" de Famaillá -el primer centro de detención y exterminio en abrirse- pasaron más de 1500 secuestrados, la mayoría de los cuáles pasó a revistar en la categoría de desaparecidos.
En Bahía Blanca, la represión dirigida por Vilas tuvo como principal objetivo la Universidad Nacional del Sur (UNS). El médico Carlos Mario Aggio, víctima de la represión desatada por Vilas en esa casa de estudio, declaró en el juicio que ahora se le sigue a los represores.
Aggio, investigador, docente y dirigente desde 1969 en la Universidad Nacional del Sur, fue detenido en julio de 1976 por efectivos de la Policía Federal y posteriormente interrogado por el subcomisario Alaise.
“Tengo el deber leal de decirte que te podes negar a declarar, pero si te negas a declarar, te mato”, recordó que le dijo. Por lo que, agregó, firmó la declaración que le pusieron delante sin siquiera leerla.
Como su hermano Ernesto, procesado en el marco de Plan Cóndor de coordinación de la represión entre las dictaduras del Cono Sur de Sudamérica, Félix Alejandro Alais es uno de los muchos represores que quedaron impunes durante muchos años por "Ley de Punto Final", anulada en 2003 por inconstitucional.
En democracia, Alais fue dueño de la agencia de seguridad y vigilancia Fast, que llegó a tener contratos con las universidades nacionales de Buenos Aires y Bahía Blanca y el Conicet. Hasta que trascendió quién era el patrón.
Alais fue apresado junto a su esposa, que fue puesta en libertad. Quedó detenido en el juzgado Federal de Posadas hasta que se determine cómo será su traslado a Bahía Blanca, donde lo esperan para ser juzgado en la megacausa del Quinto Cuerpo de Ejército